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Medios de comunicación y violencia de generos. Buenas y malas prácticas PDF Imprimir E-mail
 ¿Los medios de comunicación legitiman la violencia de género? ¿ siempre?

¿Existen algunas pocas buenas prácticas que muestran los logros sociales y las nuevas pautas de relaciones entre mujeres y varones que, con tanto esfuerzo se están tratando de instalar en nuestra sociedad. y que deberían extenderse?

Para comenzar a contestarnos estas preguntas es preciso analizar la publicidad y los contenidos de los mensajes emitidos por televisión , radio y prensa escrita desde una perspectiva relevante : la representación de las mujeres.

 
 

Aún hoy , la imagen pública de las mujeres se sustenta en muchas ocasiones , en estereotipos discriminatorios que aportan mensajes empobrecedores al imaginario colectivo de mujeres y hombres , incorporándose a nuestras vidas de manera negativa, generando injusticias e inequidades en todos los ámbitos y en todos los continentes

A veces estas consecuencias se visibilizan de las formas más graves: feminicidios,agresiones,ablaciones de clítoris ,y otras de manera más sutil y simbólica: cosificando el cuerpo de las mujeres en la publicidad y los medios en general , o invisibilizándola a través del lenguaje.

Los mensajes que difunden los diarios, televisión, radio y la publicidad influyen sobre la manera de pensar, percibir y vivir de las personas.

El sexismo está presente en mucha de la publicidad que consumimos y debemos visibilizarlo y analizarlo criticamente para cambiar patrones culturales y naturalizaciones aceptadas por todos los sectores involucrados: publicitarios,empresas, comunicadores y audiencias integradas por todos y todas.

La censura no es el camino, la publicidad y los contenidos televisivos, radiales y periodísticos además de su papel comercial, tienen la capacidad de hacernos reflexionar sobre situaciones injustas y discriminatorias,promoviendo emoción y alegría , alentando la esperanza o aportando ideas nuevas para problemas cotidianos.

Hacer una apuesta a los mensajes no sexistas en los medios de comunicación implica, aparte de calidad técnica y estética difundir la imagen de personas reales y diversas en sus roles, aspectos, intereses, y estilos de vida, que sean respetuosas de los derechos e integridad y mejor aún que nos propongan una convivencia más democrática y solidaria.

Dado que los medios de comunicación tienen un papel socializador central en esta cultura de imágenes ,es preciso generar conciencia crítica para identificar y eliminar los espacios que promuevan desigualdades.

Alentar una lectura crítica de los medios desde la niñez y la adolescencia, instalar el protagonismo de ciudadanas y ciudadanos como consumidores de medios con derechos que deben ejercer, incluír los enfoques de género en la formación de los profesionales de medios de comunicación y

trabajar con las empresas en la corresponsabilidad de la transmisión de mensajes no sexistas en la comunicación implica reconocer la existencia y la trascendental importancia de estos nuevos productos culturales, que entran en nuestras vidas influyéndonos fuertemente.

En Argentina el Senado aprobo la ley 26485 contra la Violencia de Género. En que cuyo articulo 5º establece la figura de violencia mediatica.

La Ley abarca también la violencia mediática, referida a la difusión de mensajes en imágenes estereotipadas a través de cualquier medio masivo de comunicación que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes ,injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres.

Consideramos como integrantes de Organizaciones de la Sociedad Civil que nuestra tarea es proponer medidas transversales de trabajo ,plasmadas en herramientas ,que hagan posible el cambio : observatorios, acuerdos regionales , leyes ,entre otras.

Es urgente generar iniciativas que apuesten a un cambio cultural que comprendan e impulsen relaciones paritarias y solidarias entre mujeres y hombres, que se difundan por las redes de mujeres que existen en todos los países y que a través de ellas se establezcan acuerdos de garantías y protección de nuestros derechos a una imagen digna.